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Barretstown
Barretstown es un campamento fundado en 1994 por Paul
Newman, como parte de la Asociación Hole in the Wall Camps.
Está situado en un mágico castillo a los pies de las montañas
de Wicklow en Irlanda, al que acuden chicos con cáncer y
otras enfermedades de más de 22 países diferentes, para
divertirse "en serio" de forma totalmente gratuita.
Proporciona un programa de aventura, actividades y diversión
respaldado por el mundo médico- que les ayuda a recuperar su
confianza, la autoestima y el coraje, en un entorno no sólo
seguro sino también divertido.
Gracias a la importante colaboración de la Fundación Aladina,
cada año cientos de niños españoles pueden disfrutar de esta
increíble oportunidad sin coste alguno para sus familias (el viaje
y la estancia es totalmente gratuito). Después de esta
extraordinaria experiencia, los niños vuelven a casa con las
pilas cargadas y con una nueva perspectiva de sí mismos y de
su enfermedad.
Paco Arango, presidente y fundador de Aladina, forma parte de
la Junta Directiva de Hole in the Wall Camps, desde la
que trabajan para poder ayudar cada año a más niños de todo el
mundo.
Testimonios
- "Cuando me propusieron escribir sobre lo que significaba Barretstown para mi pensé que iba a ser sencillo pero..."
Ver más - "Para mi Barretstown ha sido el sueño que todo niño puede imaginar y que nunca piensa llegar a alcanzar, pues allí lo consigues..."
Ver más - "Mi segunda experiencia en Barretstown no ha sido buena ni increíble, ni genial. Ha sido lo siguiente. Podría escribir folios y..."
Ver más - "Barretstown es un campamento mágico, situado en un castillo en Irlanda, al que acuden niños con enfermedades graves de toda..."
Ver más - "La verdad es que al principio no entendía muy bien eso de Barretstown, pensaba que los recursos destinados a estos campamentos ..."
Ver más - "¿Existe la magia? Pues sí, existe y tiene nombre: BARRETSTOWN… Barretstown y todo el entorno que a éste rodea: las personas,..."
Ver más - "Barretstown ha sido sin duda una de las mejores experiencias de mi vida. Es un universo aparte, un mundo lleno de magia, sonrisas..."
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Testimonios:
Cuando me propusieron escribir sobre lo que significaba Barretstown para mi pensé que iba a ser sencillo pero cuando me he puesto a escribir me he dado cuenta de que es muy difícil de explicar con palabras todo lo que allí se vive.
Barretstown significa felicidad, magia...;10 días sin tener que preocuparte por nada mas que por pasarlo bien. Puedes hacer todo lo que te propongas y no existen mas metas que las que tu mismo te quieras poner.
En mi opinión la oportunidad que nos da esta fundación a todos lo adolescentes de poder vivir esta experiencia es magnifica y todo el que la pueda vivir que no lo dude y lo aproveche.
Testimonios:
Para mi Barretstown ha sido el sueño que todo niño puede imaginar y que nunca piensa llegar a alcanzar, pues allí lo consigues. No hay palabras para expresar lo que es Barretstown: es increíble, maravilloso, fascinante… yo ya he cumplido mi sueño y me encantaría cumplirlo una y otra vez, porque en tan solo 10 días desconectas del mundo y vives unos días inolvidables.
Leticia
Testimonios:
"Mi segunda experiencia en Barretstown no ha sido buena ni increíble, ni genial. Ha sido lo siguiente. Podría escribir folios y folios, pero creo que con decir que cada vez es más insuperable es suficiente, y realmente espero poder ir de cara para ayudar a que otros muchos niños disfruten como lo he hecho yo."
Andrea B, 16 años
Testimonios:
Barretstown es un campamento mágico, situado en un castillo en Irlanda, al que acuden niños con enfermedades graves de toda Europa.
Una de las sesiones mas especiales de Barretstown es la dedicada a las familias, “Family Camp”. Durante 4 días familias de toda Europa que tienen un hijo con cáncer se reúnen para recuperar la esperanza y alegría de vivir.
Lorena Puyoles, miembro de la Fundación Aladina, ha tenido la suerte de poder acompañar a 4 familias españolas en su viaje a Irlanda y al mágico mundo de Barretstown.
Esta primavera he vivido una de las experiencias más especiales de mi vida. Durante 4 días disfrute de juegos, risas, compañerismo, amistad.... en un lugar mágico llamado Barretstown.
Todos los nervios que sentía antes de llegar desaparecieron en el momento en el que fui recibida por el equipo del campamento haciéndome sentir como en casa. Trabajadores y voluntarios se convierten en un equipo muy unido con el único fin de hacer que la estancia de niños y familiares sea inolvidable. Muchos de ellos ahora forman parte de mi vida y estoy segura que será así por mucho tiempo.
Recomendaría a todo el mundo esta experiencia, es difícil describir todas las sensaciones que se viven allí, ver como, tanto los niños como los familiares que les acompañaban, superaban sus dificultades y disfrutaban de la experiencia olvidándose de la enfermedad.
Todo en Barretstown es mágico, cada momento y cada actividad del día se convierte en un juego, donde todos volvemos a ser niños. Montar a caballo, escalar, pescar, tiro al arco, bailes, disfraces, obras de teatro,... no hay momento para el aburrimiento. Todo esto llevado a cabo en un marco incomparable. El castillo con su puerta roja, las cuadras, el lago, las praderas, y mi lugar favorito, EL Jardín Secreto, donde se encontraba la casa de las hadas.
Sería estupendo poder contar en España con lugar como este, creo que 4 días de campamento equivalen a meses de terapia tanto para los padres como para los niños. Compartir esos momentos tan difíciles con gente que esta pasando por lo mismo que tú, ayuda a superar el estrés, la frustración y el miedo que genera la enfermedad. Por otra parte, los voluntarios salimos con la sensación de haber recibido más de lo que hemos aportado, aprendes a relativizar y a dar importancia a lo que realmente la tiene.
Gracias a la Fundación Aladina por dejarme vivir esta experiencia inolvidable y al equipo de Barretstown por el cariño, el apoyo y la gran labor que llevan a cabo día a día. Espero poder repetir y aportar mi granito de arena a todas aquellas personas que lo necesiten.
Lorena Puyoles
Testimonios:
La verdad es que al principio no entendía muy bien eso de Barretstown, pensaba que los recursos destinados a estos campamentos podrían ser más fructuosos en el día a día de la fundación, directamente cuando los niños están en el hospital. QUE EQUIVOCADO ESTABA...
Barretstown no es un campamento, no es una experiencia, realmente es algo complicado de explicar.
Para mi fue un sitio mágico, dónde se trata a todo el mundo por igual, nadie te ve por fuera, sólo importa lo que llevas dentro. Niños de todos los países de Europa que han superado una gravísima enfermedad se mezclan, comparten tareas, desarrollan su talento creativo haciendo videos, talleres de fotografía, en la increíble sala de Art & Crafts hacen todo tipo de manualidades, pero no sólo se desarrollan estos sentidos. Aprenden a superar sus miedos en una increíble aventura de cuerdas y escalada, montan en canoa, también a caballo y disparan con arco.
La comida es increíble, nunca pensé que podría engordar 4 kilos en una semana... y el equipo médico es cuanto menos asombroso, saben dónde está cada niño las 24 horas del día, en que actividad, con que CARA (los caras son los encargados de cuidar a los niños), a qué hora les toca su medicación, y allí aparecen los médicos y enfermeras, en su cochecito de golf, de la nada, y traen todo lo necesario.
Todo esto está orquestado por un gran equipo de profesionales 24 horas trabajando para los niños, voluntarios, equipo de actividades, dirección, cocineros, equipo médico, 2 adultos por niño... en un entorno de sueño, castillo, lagos, jardines...
Para los niños, Barretstown tiene unos efectos que no se pueden medir. Niños que tras superar la enfermedad se vuelven introvertidos y tímidos, evolucionan día a día en el campamento, empiezan poco a poco a hablar con los otros niños, empiezan a desarrollar sus emociones, a jugar con los otros y antes de darte cuenta recuperan su mermada autoestima y son proactivos en las relaciones interpersonales, felices y alegres.
Simplemente puedo decir una cosa, YO VUELVO EN 2011!!!
Olegario
Testimonios:
¿Existe la magia? Pues sí, existe y tiene nombre: BARRETSTOWN
...Barretstown y todo el entorno que a éste rodea: las personas, el paraje en el que se encuentra situado...Todo es perfecto. Todo está preparado para hacernos sentir a los cientos de jóvenes que pasamos por allí año tras año únicos y especiales.
Montones de adolescentes, todos con una característica en común: el cáncer está pasando o ha pasado por nuestras vidas. Jóvenes de todas partes de Europa. En mi caso, este año, los españoles pudimos compartir los diez días de aventura con griegos, ingleses e italianos. Toda una mezcla e intercambio de culturas que no nos dejó indiferentes a ninguno y que por supuesto, nunca olvidaremos.
Gracias a todos aquellos que nos ofrecéis la posibilidad de vivir esta magnífica experiencia que permanecerá siempre en nuestra mente y en nuestro corazón.
Por mucho que escribiera nunca encontraría palabras suficientes para definir lo que este viaje a Irlanda supone para todas los niños y jóvenes que vamos cada verano, así que lo resumiré en 4 palabras: ilusión, amistad, alegria y magia ...mucha magia...
Alba
Testimonios:
Barretstown ha sido sin duda una de las mejores experiencias de mi vida.
Es un universo aparte, un mundo lleno de magia, sonrisas… en el que te sientes muy unido a todos, independientemente de su lugar de procedencia, porque sabes que todos han estado como tú, que todos han pasado por lo mismo que tú..
En Barretstown todo lo malo se olvida. Es como si el tiempo se parara, todo el sufrimiento se quedara en España, y comenzaran unos nuevos 10 días en los que sólo hay hueco para la felicidad.
Allí haces miles de actividades fabulosas, en las que te lo pasas genial, pero sobre todo, una de las mejores cosas de Barretstown es la gente. Es realmente increíble ver cómo todo el mundo es capaz de superar lo que tiene encima, de sobreponerse a la enfermedad y reir y jugar… Hay unos voluntarios y “caras” fabulosos. Te dan muchísimo ánimo, te apoyan y están contigo. Yo les cogí un cariño tan grande a todos ellos que me sería muy difícil poder expresároslo con palabras en esta carta, y a todos ellos les tendré un gran agradecimiento para toda mi vida, por todo lo que hicieron por mí, por todo lo que me ayudaron.
A mí Barretstown me dio muchísimo ánimo para seguir adelante; a veces cuando lo estás pasando mal, te encierras en la enfermedad y no ves más allá de ella; sin embargo Barretstown te “abre los ojos”, y te enseña que la felicidad sigue ahí, que está esperando para que des el paso hacia ella, y pueda volver contigo.
Barretstown, te hace que vuelvas a soñar… que la ilusión regrese… En Barretstown comprendes que la quimioterapia es sólo una etapa de la vida… dura, pero que al final se acaba.
Barretstown te da el apoyo y el ánimo necesario para poder enfrentarte a un tratamiento de quimioterapia. Te da la energía suficiente para ser fuerte en todo momento y poder recuperar las ganas de luchar y de seguir adelante; te enseña a no perder la ilusión ni a deprimirte durante este tratamiento, y a saber, que como todas las etapas de la vida, pasará, y que los momentos de sufrimiento, se convertirán pronto en un recuerdo…
Comprendes que el cáncer se supera, y que tú vas a poder salir de él.
